2017 and beyond

Hace unos meses me enteré de que los scripts que dan respuesta automática en los chats de servicio al cliente tienen un nombre: son los rimbombantes chatbots. Hay empresas que se dedican a diseñar tecnologías de reconocimiento léxico e interpretación semántica de los mensajes que posibles usuarios podrían enviar creyendo, inocentemente, que chatean con una persona de carne y hueso.

Una de estas empresas de manera sospechosamente gratuita permite la creación e implementación de chatbots. Hace unas semanas comencé a probar esta herramienta y por error dejé al bot encendido, cuando de pronto llegó un mensaje a una de las páginas de Facebook que administro. Yo no me había dado cuenta, pero el bot tuvo una miniconversación con un usuario real, quien parecía no percatarse de la situación. De inmediato tomé el control de la conversación y, como si nada, continuamos hablando… ¿Quién engañó a quién? ¿Fui yo por hacerle creer al interlocutor que hablaba con alguien de verdad? ¿Fue el bot que logró camuflarse bien? ¿Fue el usuario que se engañó a sí mismo?

Es muy probable que poco a poco se incremente el porcentaje de conversaciones que tendremos en nuestra vida diaria con bots, sin darnos cuenta, pues el objetivo final de quienes trabajan en el desarrollo de estas tecnologías es lograr que pasen la famosa Prueba de Turing. ¿Será que hemos tenido ya conversaciones con máquinas sin darnos cuenta desde hace tiempo?